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¿Cuál es la diferencia?

Si pienso en lo que hace dos minutos hice o lo que estoy haciendo, ¿cuál es la diferencia? Si pienso en lo que hago y en lo que haré, ¿cuál es la diferencia? Si medito sobre el concepto de el término ‘recordar’ me pasaría horas intentando sacarle una definición concreta que -por lo menos para mí- me costaría pulir. ¿Para qué reincidir en lo que ya pasó? Y yo no digo que recordar sea malo, por algo tenemos memoria… Pero recordar… ¡Vaya término! Es remontarse a la historia propia, a el registro que uno mismo lleva de sus vivencias, retornar a lo que alguna vez hice, dije, pensé, etcétera. Y es que ahora mismo que caligrafío esto me aterra emplear verbos en pasado, por que de ellos dependo, y todo es como un círculo vicioso que se desglosa de otro… Veamos… El tiempo, sí, ese que todos medimos en segundos, minutos, horas… Ese que no se detiene y pasa intangiblemente sobre toda cosa o persona… Es mera ilusión. ¿Cuál es la diferencia de hoy o mañana o ayer? Todos esos días transcurridos, transcurriendo y por transcurrir (superficialmente hablando) son idénticos, pero sí, algo de diferente han de tener… Es que me pongo dubitativo de no saber si lo que en esta ilusión -el tiempo- hago, digo, pienso continúa siendo una ilusión, hija de otra antecedente o simplemente es algo tangible y fácil de identificar… Haciendo una introspección propia no es que quiera negar mi pasado, simplemente que quiero diferenciar entre lo que es recordar -¡vaya, este término otra vez!- y lo que es cerrar un ciclo y continuar por el sendero, y cerrar un ciclo implica en parte olvidar… Y olvidar; la contraparte de recordar… Olvidar y asimismo traer al presente la o las causas por las cuales queremos cerrar ese ciclo… Estoy completamente convencido de que la vida es un ciclo y que de ella se desligan otros ciclos, los cuales debemos abrir y cerrar con el fin de aprender algo nuevo, siempre ser dispuesto y disponible a los cambios, no estancarse porque luego… Lamentablemente se nos puede volver monótono… Y vuelvo a lo mismo, he vuelto a plantearme la misma cuestión, ¿cuál es la diferencia? Y en sí es una cuestión existencial que solo uso como vehículo de explicación, NO DE EJEMPLO. Principalmente no quiero que algo que ha sido planeado, edificado e inaugurado por mí se me venga abajo por la causa de los malos cimientos… Es poner bien los pies en la tierra y decir: -Debo planear meticulosamente los “materiales” que debo emplear para lograr una cimentación eficiente… No estoy de humor para estar diciendo esto, es más… Ni siquiera debería compartir esto porque sé que cuando lo dé a conocer será uno más de los capítulos de este libro que se llama vida…

Precariedad…

Evidentemente no soy el héroe de diversas hazañas que se me han atribuido, imprescindible es encontrarle insuficiencia e ingenuidad a mi mente en parte descarriada y profusa ansiedad… Fraguar un plan mágico que erradique de raíz la fragilidad que encuentro en mí y que por un prolongado tiempo escondía (o al menos así lo creo). Sé que como las hojas de otoño son desprendidas de los árboles con minúscula corriente de viento, quebradizo y poco resistente a las injurias que este triste mundo me ha demostrado tener. ¿Con qué contar? Si eventualmente el grisáceo crespón de estos días crudos y en cierta parte sin sentido me consumirá. Caigo a la cumbre de un abismo sucumbiendo como una gota de lluvia en una tormenta incrédula, llena de ilimitada energía de furia y expectativa de frenesís. Mi necesidad de desahogar mi dolencia al pernoctar bajo una tenue brisa de frenéticos escalofríos que rara vez me molestaban, me afectaban, me desagradaban…

Mis malestares acompañados de plañidos quizá al inicio poco notables y perceptibles ahora deciden revelarse en contra mía, deciden desbordarse y derramarse a mi alrededor, tornaré mi tez de un color inusual, tatuado de heridas causadas por los múltiples tropiezos que he presenciado, vivido y experimentado, lanzaría un grito al viento pero sin hacer ruido. Anhelo salir de este lugar, olvidar y continuar, por desgracia no es posible, pero veo el otro lado de mi situación y veo que dejo mucho por muy poco, es esto lo que me ayuda a impulsar mi fortaleza, necesito un abrazo…

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