Palabras al azar…

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Hacía ya mucho que no escribía aquí, he dejado este blog bien abandonado, lo cierto es que con todo lo que tengo que hacer y en todo lo que tengo que pensar ya ni me queda tiempo para caligrafiar algo de palabras… Pues bien, resulta complicado sintetizar todo lo que últimamente me ha venido aconteciendo, desde el instante en que dejé de ser yo en algunos aspectos de mi vida, como por ejemplo, el que me cuestionara muchas variables de la existencia, el por qué las personas actúan de una manera y no de otra, el por qué de la injusticia y muchas cosas más… Me acuerdo de esos instantes en que muchos me preguntaban la razón de por qué estaba ‘solo’, o de cuando al escuchar su pregunta respondía con múltiples razones para tratar de justificar que eso del amor no era para mí. Bueno, apenas me doy cuenta de que estaba un tanto equivocado, es decir, pensar siquiera que “el amor” no era para mí sería como afirmar que ni siquiera yo me amo ni soy capaz de amar, por ejemplo a mi madre; vamos, que el contexto en que se aplique es lo que le da un nuevo sentido a mis respuestas: Eso del “amor no es para mí” estaba orientado a lo que es una relación de pareja con alguien, que si bien para mí resultaba un tanto innecesario, bueno, debo aceptar que en parte sí me sentía ‘solo’, le preguntaba a mis adentros si algún día alguien se adentraría en mi enredada naturaleza, si alguien conocería al Brandon que se esconde detrás de su silencio y su seriedad… Es algo extraño, siento que sí me he creído que cuando alguien se enamora de mí, lo hace mientras paso por un proceso de transición, en que todo lo necesario para cambiar mi perspectiva de las cosas se vuelve más sencillo de comprender…

Lo anterior parece un pensamiento recortado, incompleto, pues parece no tener ni cabeza ni pies, es más, ni siquiera parece tener orientación hacia algún punto en el que pueda ser comprendido y luego retroalimentado… Volviendo a eso de que me han ocurrido muchas cosas, bueno, bastantes cosas me han sucedido, la escuela, los compañeros, algunos problemitas de salud, una nueva mascota, un par de reencuentros con personas de mi pasado, no, creo que son tres personas (jeje), en fin, creo que si contara todo en orden cronológico y destacando detalles, bueno, los pocos lectores que tengo se aburrirían de tanto palabrerío y de tantas historias de varios colores, tamaños y formas. He de destacar algunas cosas, eso sí, por ejemplo, lo que mencionaba más arriba, lo del proceso de transición por el que estoy pasando; bueno, sí, yo sé que uno no sabe lo que más adelante le sucederá ni tampoco sabe qué consecuencias traerá a futuro de corto plazo lo que uno haga en el presente, ¡pero vaya! pasé de ser el chico persistente, negando en cualquier oportunidad que le surgiera su vínculo con el amor y todas sus secuelas, a ser quien al fin se abre con más facilidad y puede expresarse sin tanto temor, lo cual, trae otra historia a flote respecto a esto.

Hoy me siento libre, capaz de sentir que valgo y que puedo hacer lo que desee hacer sin tantas limitaciones, incluso puedo verme distinto frente al espejo, y hasta sonreír un poquito más, lo cual me trae un incentivo para sentirme mejor conmigo mismo. Eso sí, todavía percibo que voy mejorando lento pero seguro. De hecho, ahora que estoy escribiendo esto, aún cuando todavía esté hasta el cuello de tareas, trato de darme mi tiempo para poder dejar salir algo de mi sentir, tratando de seguir el consejo de un buen amigo. Me sorprende que casi no recuerde lo que he hecho durante este año, pero debo decir que esta segunda mitad de él me ha dejado un diferente sabor de boca, inclusive hasta un modo diferente de ver mi vida. Entre algunos disgustos y mi constante lucha contra mi intermitente orgullo, ya voy avanzando de a poco. Y, ahora que mencioné eso de mi lucha contra el orgullo, bueno, deseo con gran fervor que pueda echarlo de lado y me sea más sencillo aceptar que también me equivoco y que no todo lo que hago es correcto, o al menos, la forma en que hago las cosas. Recuerdo cuando por momentos estaba molesto con lo que me sucedía, como si todos tuvieran la culpa excepto yo, sé que hay que desligarse de todo lo que me ata a este mundo, y que hay que trabajar por dar libertad y actuar con paciencia, dejando que las cosas y las situaciones tomen su lugar, su rumbo, su espacio y su tiempo. He de decir también que, me alegro de ver que me he despojado del dolor de mi pasado, para dar entrada a nuevas experiencias de mi presente, me alegra a su vez que pueda poco a poco perdonar y librarme del rencor.

Siendo más específico, por ejemplo, comenzaré con lo de mi nueva mascota: Yaki, un Schnauzer black-silver, que lleva el mismo nombre que el “novio” de mi Dana, un perrito de poco más de un año de edad, travieso, inquieto, cariñoso y leal, a pesar de que a veces lo regañe. Siempre me recibe a la hora que regreso de la escuela y siempre llora inconsolablemente cuando me voy. Mamá siempre que puede me dice: -Ese perro te adora, hijo. Yo digo que es porque cuando me lo regalaron, fue a mí a quien conoció primero, antes que a mamá. No lo sé, pero el caso es que yo también lo amo, me acompaña y sé que me escucha, aunque no me entienda y solamente me mire fijamente mientras para sus orejas y mueve su cola incesantemente.

Ahora, hablando de mis problemitas que he tenido, bueno, debería comenzar con remarcar que juzgar sin conocer a las personas es algo muy feo, pues solamente hablas al aire sin pensar en el daño que puedes ocasionar… Bueno, ¿por qué menciono esto? Los “problemitas” que he tenido son por esta clase de situaciones, comenzando desde ya hace tiempo, pero que se han mostrado más frecuentes durante el último año: Cuando ingresé a la universidad (como era de esperarse) casi no hablaba con nadie de mi salón, fue de a poco que fui conociendo compañeros y compañeras, pero después, los problemas vinieron cuando las calificaciones se veían venir y no a todos los miembros de mi grupo les fue tan bien. Me daba cuenta de que había algo que les desagradaba de mí, tal vez mi presencia o algo similar. Trataba de no mostrar mucho interés por ello, pero tengo que reconocer que sí generó impacto de mí, me preguntaba por qué me sucedía eso a mí si estaba seguro de que no había hecho nada malo. Como pude traté de sobrellevar la situación y fue hasta este año que las cosas cambiaban de a poco, y fue hasta estos últimos meses en que la relación con mis compañeros mejoró mucho, y me alegra estar consciente de ello. Ahora puedo hablar más con ellos y hasta bromear un poco.

Siguiendo con mi selección de historias por contar, le queda el último lugar pero no el menos importante a mis reencuentros con personas de mi pasado. Primero, una amiga de la escuela, Mayra, quien estuvo conmigo durante un año en el mismo salón de clases y en el que en muy pocas ocasiones pude relacionarme con ella, hasta que el grupo se desintegró y cada quien siguió el rumbo que más le convenía, siempre la admiré aunque sin saber por qué, pero a pesar de que durante ese tiempo me acerqué mucho a ella ocurrieron muchas cosas que hicieron que nos distanciáramos e incluso que dejáramos de hablarnos por aproximadamente unos dos años y medio… Triste, ¿verdad? No fue hasta hace poco que pude contactarla y platicar sin mucho detalle de lo sucedido, pero eso sí, con mucha alegría de saber que podía restablecer mi amistad con ella, platicando de todo un poco, de la escuela, de lo que habíamos hecho en todo el tiempo que no nos vimos, de algunas inquietudes y de problemas que surgieron. En segundo lugar, Lalo, un gran amigo de la vocacional y que desafortunadamente pude conocer poco mientras estábamos en el mismo salón, hasta que decidió ir a estudiar a otro lugar, y que hasta esta segunda mitad de año pude encontrarme en la escuela. Sorprendido lo saludé y en varias ocasiones nos regresamos de la escuela platicando, bromeando… Me ha contado del por qué está en la misma escuela que yo y por qué dejó la escuela donde estaba antes, incluso salí con él a una feria de cultura en dicha escuela, en la que me divertí muchísimo y tuve la oportunidad de conocer a su mamá, a su hermana, a una de sus tías y a su abue. ¡Realmente lo admiro muchísimo!

Y como se dice por ahí, la cereza del pastel, la que se come al último por ser la mejor parte de éste: Una persona que me ha marcado desde que la conocí y con quien pude compartir poco tiempo de mi vida, por circunstancias que no en todos los casos estaban en mis manos y que lamentablemente causaron mi total desligue de su vida, a quien amé y que sigo amando pese a todo lo acontecido. Mitzy, para mí, “mi niña bonita”. A quien hace una semana pude ver en vivo y a todo color, aunque con miedo al principio pues he de confesar que me vuelve loco cuando la veo y todos los recuerdos se acumulan en mi mente, trayéndome experiencias inéditas y fenomenales. Será otra historia que espero poder relatar pronto en este lugar, para contar los detalles. Pero bueno, volviendo a la redacción de la historia, mi reencuentro con ella me ha venido de maravilla, o como se dice coloquialmente, “me vino como anillo al dedo”. Esa chica que vuelve todo de color dondequiera que se encuentre, risueña, consciente, cariñosa y amorosa con su hermana y hermano, quien adora a los animales y que estoy seguro podría desvivirse por ellos, pues es capaz de amar con tal intensidad, dueña de un cachorrito muy parecido a mi Yaki, que en principio se llamaba (o se sigue llamando) Rufus, pero que ahora se llama Clin, al menos para ella y para mí. Quien puede demostrarme con gran simplicidad que a veces no hay que pensar demasiado las cosas antes de hacerlas, sino simplemente ejecutarlas. Razón grande por la que mi ya varias veces mencionado proceso de transición se esté gestando…

Bueno, ya como conclusión, porque hasta a mí me daría flojera leer tanto… Después de haberme desahogado un poco y de exteriorizar mis ideas, me despido por hoy, aguardando a que toda esta metamorfosis se termine pronto, porque ya se nos termina el año y hay que despedirlo feliz y con nuevas expectativas y una nueva cara.

Erick Brandon E. Botello

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Acerca de Erick Brandon

Un chico simple y serio. Nada más.

Publicado el noviembre 23, 2013 en Sin categoría. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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